Entender las clasificaciones de estanqueidad

"Resistente al agua" es una de las indicaciones más malinterpretadas. La profundidad grabada en el fondo no es una "profundidad segura", sino el resultado de una prueba estática de presión en laboratorio. El comportamiento real depende de la clasificación, la antigüedad de las juntas y el uso.

3 ATM (30 m): salpicaduras y lluvia. No apto para ducha. 5 ATM: inmersión breve, lavado de manos, pero no para nadar. 10 ATM: nadar y snorkel. A partir de 20 ATM: apnea. A partir de 30 ATM (300 m): submarinismo.

El papel de las juntas

La estanqueidad resulta del trabajo conjunto de tres juntas: la del fondo, la de la corona (y pulsadores) y la del cristal. Si una falla, todo el sistema falla. Incluso un reloj de buceo perderá estanqueidad si una sola junta de corona se reseca.

Las juntas son de caucho sintético (nitrilo o fluorocarbono, habitualmente). Con el tiempo pierden plastificantes, se resecan y encogen. La luz UV, el sudor, el jabón y el agua clorada aceleran este envejecimiento. Por eso conviene inspeccionarlas — y reemplazarlas — cada dos o tres años, aunque el reloj no se haya abierto.

Señales de juntas en mal estado

El primer aviso es condensación tras el cristal, especialmente tras un cambio de temperatura. Significa que la humedad ya ha entrado. Hasta una condensación breve debe tomarse en serio: abrir el reloj, secarlo, sustituir las juntas antes de mayores daños.

Otras señales: corona dura, que no rosca con suavidad, marcas de óxido en los tornillos del fondo. En estos casos, el cambio de juntas es necesario.

Elegir la junta correcta

Necesita tres datos: diámetro interior, cordón (grosor) y, si es posible, sección. Lo más fácil es retirar la junta vieja y medirla con calibre digital. Si la original falta, mida el asiento: diámetro interior del asiento = diámetro exterior de la junta; profundidad del asiento = cordón.

Para juntas de corona, el diámetro interior debe coincidir con el tubo; el cordón debe coincidir con la ranura interior de la corona. Para juntas de cristal, la sección es crucial: una junta en I no sustituye a una en L.

Una intervención típica

Un servicio completo de juntas dura entre 30 y 60 minutos en un reloj de cuarzo. Abrir el fondo, retirar las juntas viejas, limpiar cada asiento con palillo de naranjo y alcohol isopropílico, lubricar las nuevas con grasa de silicona, montarlas con cuidado y cerrar la caja con la herramienta adecuada (llave de fondo, prensa o destornillador). Una prueba de presión confirma el sellado.

Hacerlo uno mismo es perfectamente posible con las juntas y herramientas correctas y siguiendo los pasos. Nuestra tienda dispone de toda la gama de juntas estándar, la grasa y guías detalladas para cada tipo de caja.

Un pequeño presupuesto para un reloj duradero

Por unos pocos euros, sustituir las juntas alarga la vida del reloj durante años. Comparado con el coste de una revisión completa de movimiento tras una entrada de agua, la prevención es la opción más barata y fiable.

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Por qué todo reloj necesita juntas en buen estado

Un reloj está expuesto cada día a polvo, sudor, agua, jabón y cambios de temperatura. Las juntas del fondo, la corona y el cristal son la primera barrera contra la humedad dentro del movimiento. Se desgastan con el tiempo — habitualmente cada dos o tres años — endurecen, se aplastan y pierden su capacidad de sellado.

Incluso un reloj clasificado como resistente al agua debe ver sus juntas sustituidas periódicamente. La junta original se reseca, aparecen microgrietas y la humedad penetra lentamente en la caja. El primer indicio visible es condensación en la esfera, después oxidación del movimiento y, finalmente, el reloj se para. Un cambio de junta a tiempo cuesta unos pocos euros; una revisión completa de movimiento cuesta cientos.

Los tres tipos de junta presentes en un reloj

Juntas de fondo sellan la parte inferior de la caja. Suelen ser juntas tóricas, a veces planas. El diámetro se mide internamente; el grosor (cordón) es esencial para una compresión adecuada. Una junta demasiado fina no sella; una demasiado gruesa impide cerrar el fondo a ras.

Juntas de corona sellan el tubo. Son pequeñas juntas tóricas dentro de la corona o del tubo. Son las más solicitadas porque la corona se tira a menudo para ajustar la hora y la fecha. Una junta de corona desgastada es la causa más común de humedad en un reloj.

Juntas de cristal se sitúan entre la caja y el cristal. Pueden ser en I, en L o de sección rectangular, según el diseño. Se sustituyen normalmente al cambiar el cristal.

Cómo elegir la junta correcta

Para identificar la referencia correcta necesita tres datos: el diámetro interior, el grosor (cordón) y el perfil. Lo más sencillo es retirar la junta vieja y medirla con un calibre digital. Si falta la original, mida el asiento del fondo.

En caso de duda, nuestros surtidos cubren toda la gama de diámetros estándar en una caja, para que pueda identificar la referencia probando. Una vez identificada, encargue unidades sueltas para tener repuesto.

Colocación de una junta nueva

Colocar una junta es sencillo si sigue unas reglas. Lubrique siempre la junta nueva con una fina capa de grasa de silicona antes de instalarla; esto la protege de la compresión y asegura un sellado perfecto. Asegúrese de que el asiento y la junta estén perfectamente limpios: un solo pelo basta para romper el sellado. No reutilice nunca una junta vieja: aunque "parezca buena", ha perdido la mayor parte de su elasticidad.

Para fondo roscado, use una llave de fondo y apriete uniformemente. Para fondo a presión, use una prensa que empuje sin deformar la junta. Para fondo a vis, apriete los tornillos en cruz con destornillador de par controlado.

Un reloj que se mantiene estanco

Un reloj abierto para cambiar la pila o por cualquier otra intervención debe ver sus juntas sustituidas — e idealmente pasar una prueba de presión. Con la referencia adecuada y unos minutos de trabajo, su reloj permanecerá estanco durante años, ya lo use para nadar, en la ducha o en su día a día.