Martillo de relojero profesional. Diseñada para relojeros y la reparación doméstica de relojes mecánicos, automáticos y de cuarzo.
Pensado para talleres profesionales: cabeza de precisión equilibrada, insertos intercambiables de distinta dureza y mango de madera dura pulida. El compañero diario de los bancos de reparación que sirven cientos de relojes al año.
Ofrece dos caras intercambiables (nailon blando y poliamida más dura) en una sola cabeza, permitiendo elegir la firmeza adecuada para cada tarea: cerrar un fondo fino, asentar un fondo de buceador tenaz, clavar un pasador.
Uso diario: cierre de fondos, clavado de pasadores y asentamiento de piezas a presión. El peso equilibrado reduce la fatiga en sesiones largas.
Elija la cara de nailon para fondos acabados y la de poliamida para operaciónes más exigentes.
Las juntas de reloj existen en varias familias de elastómeros con propiedades propias. El NBR (caucho nitrílico) es el más extendido y ofrece buena resistencia a aceites y envejecimiento. El FKM (comercializado también como Viton) soporta temperaturas más altas y disolventes agresivos, y es la elección preferida para relojes de buceo profesionales. El EPDM resiste el ozono y la intemperie y es habitual en modelos deportivos. El Hytrel, un elastómero termoplástico, se utiliza en ciertas referencias de Rolex y Omega. Esta herramienta es totalmente compatible con las cuatro familias, siempre que la junta se lubrique con una grasa de silicona como Moebius 8217.
Puede emplearse con seguridad en marcas suizas (Rolex Submariner, Omega Seamaster, Tissot PRX, Longines HydroConquest), japonesas (Seiko 5, Seiko Prospex, Citizen Promaster) y alemanas (Sinn, Junghans) siempre que el tipo de fondo coincida. Para relojes con más de 10 ATM, realice una prueba de presión tras cada servicio de junta.
Conserve la herramienta seca, en un cajón limpio o en su funda original. Limpie las partes metálicas con paño suave tras cada uso; si ha trabajado cerca de disolventes, seque inmediatamente para evitar corrosión. Inspeccione la superficie de trabajo (punta, cabeza o matriz) cada pocos meses; las pequeñas irregularidades se pulen con paño abrasivo fino, pero los daños mayores exigen sustitución.
Evite el contacto con ácidos fuertes, limpiadores clorados o alcohol isopropílico en los mangos de plástico. El calor por encima de 60 °C ablanda los polímeros — no deje la herramienta al sol ni cerca de un soldador.
Tres errores explican la mayoría de los daños observados en taller: aplicar par excesivo (que daña las muescas del fondo), usar una punta de diámetro incorrecto (que resbala y raya el bisel) y olvidar sustituir una junta endurecida (lo que compromete la estanqueidad incluso con un O-ring nuevo de tamaño incorrecto). Trabaje siempre con lupa, verifique la referencia de la junta antes de pedir el repuesto y compruebe el asiento del fondo antes de cerrar el reloj.
Un consejo final del taller: nunca combine una junta nueva con una antigua y endurecida en una caja con múltiples sellos. Si sustituye la junta de fondo, inspeccióne también la junta de corona y la junta de cristal — envejecen al mismo ritmo, y un solo O-ring fatigado deja entrar humedad.
Montado a mano en Europa, calibrado para golpes repetibles. El nogal se seleccióna por densidad y longevidad.
Nailon es suficiente; poliamida solo si el fondo se resiste.
Sí, con un botador de punta de nailon.
Entre 5 y 10 años en un taller profesional.